Lunes 20 Noviembre 2017
 
Lunes, 23 Octubre 2017

Inaugurada la exposición de Claudio Crespo, DIOCRES

Este pasado sábado día 20 a las cinco de la tarde comenzó a producirse un goteo continuo de personas que querían acudir a ver la exposición de su compañero del Complejo Residencial de Ferroviarios de Sant Joan Claudio Crespo que con la última sílaba de su nombre y la primera de su apellido compuso su seudónimo artístico DIOCRES.

Se trata de 28 obras sobre tabla donde con alguna excepción de figuración y abstracción figurativa, se exhibe el geometrismo de este pintor alicantino, donde destaca su honda riqueza cromática.

Claudio no cesa de pintar, es su vida; cada obra tiene una justificación en sus líneas y sus símbolos. Resulta muy sugerente su contemplación, más cuando no exponía desde 2008 en que lo hizo en Novelda.

Por ello, el Museu Fernando Soria, al que ha donado medio centenar de sus cuadros, le hace justicia y con ello DIOCRES cumple con la ilusión de que su obra puede ser vista y conocida por sus convecinos y amantes de las artes plásticas de nuestra tierra.

A la hora prevista de las ocho de la tarde dio comienzo el acto oficial en sí con un concierto de música clásica a cargo del violinista Álvaro López y el violonchelista David Alonso, de la Orquesta Sinfónica Académica de San Vicente, que ofrecieron un corto pero delicioso recital de piezas del alemán Haendel, el checo Stamitz y el ruso Gliere,  siendo muy ovacionados por la pulcritud de su interpretación.

Seguidamente el director técnico del museo, Joaquín Santo, habló de la categoría artística y humana de Claudio Crespo, lamentando una vez más que el Ayuntamiento diera la espalda a las actividades por encima de la media de un museo que pretenden cerrar.

Juan Antonio Llor, presidente de la Fundación Fernando Soria, disertó sobre los vínculos de este pintor con DIOCRES que también expuso en una colectiva del año 1988 con dos artistas presentes en el acto, Lola Niñoles y Fernando Ortiz ORTISSO.

Cerró el acto el propio Claudio con unas breves y emotivas palabras de gratitud a los presentes y al Museu Fernando Soria.

Finalmente, en la Sala Ina se sirvió un vino de honor.

INFORMACIÓN COMPLETA DE LA EXPOSICIÓN